Con teatro lleno la ópera Las Bodas de Fígaro, en el ISIC

Sinaloa
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El Taller y Coro de Ópera de Sinaloa, rinden homenaje póstumo a su fundador Carlos Serrano con este montaje de fin de ciclo

Con gran éxito y en el Teatro Socorro Astol lleno, el Instituto Sinaloense de Cultura presentó la ópera Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart, con la participación del Taller de Ópera de Sinaloa y del Coro de la Ópera de Sinaloa, la cual concluyó con un largo aplauso al fundador del taller, el maestro Carlos Serrano (1948-2017), fallecido recientemente.

Con este montaje cierran las actividades del ciclo 2016-2017 del Taller de Ópera en su sexta generación, en su parte final estuvo presente la soprano mexicana María Luisa Tamez, quien prestó su asesoría al montaje, en ausencia de su marido, el barítono portorriqueño Carlos Serrano.

En un escenario con unos cuantos muebles y una pintura escénica de Ismael Bojórquez, la exitosa historia de enredos y equívocos se desarrolló con una parte cantada en sus recitativos, dúos y tríos, con subtítulos, y hablada en sus demás partes.

La joven Susana (Arisbé de la Barrera) está por casarse con su amado Fígaro (Ezequiel Cervantes), pero le acongoja la actitud del Conde de Almaviva (José Manuel González Caro) que pretende ejercer en ella el derecho feudal de pernada, el cual había abolido en su territorio.

Al enterarse, Fígaro planea obstruir las intenciones de su amo, mediante intrigas que se van extendiendo conforme participan otros personajes del castillo, que quieren impedir el casamiento.

En esta ensalada popoff, el mozo Cherubino (Edwin Parra) también se confiesa enamorado de la Condesa (Monserrat Paz) y esta no le hace malos ojos, pese a que sufre por el desdén del Conde, su esposo.

Fígaro urde una intriga para obligar al Conde a mantener su palabra de renunciar al derecho a la primera noche con la novia. Pero en la sombra, otros cortesanos: Marcellina (Isis Nefer Torres) y Don Bartolo (Mario Vega), planean obligar a Fígaro a casarse con Marcellina, y así se van enredando las cosas, entre los corajes del Conde al darse cuenta de que conspiran contra él.

La historia transcurre, entre las risas del público, los aplausos a las mejores interpretaciones y tras poco más de dos horas, se desenreda la madeja: Susana y Fígaro se casan, Marcelina y Don Bartolo –que resultan ser los padres de Fígaro- también, el Conde queda chasqueado, descubierto por su esposa la Condesa, pero reconciliados.

Otros personajes que intervienen son Miguel Holguín como Don Basilio; Humberto Barrón como Don Curzio; Leoncio Luna como Antonio, EIveth Gurrola como Barbarina.

Aplausos para los pianistas Zlatina Valkova y Aldo Tercero, con la actriz Marcela Beltrán como directora de escena y Marco Antonio Rodríguez, director del Coro de Ópera de Sinaloa.